lunes, 6 de septiembre de 2010

Reflexiones sobre la historia del independentismo canario

En pleno siglo XXI me da hasta cierta vergüenza hablar de determinados tópicos como colonialismo, lucha de clases, seguridad jurídica, fascismo y otros, pero no tengo otro remedio.
Estoy leyendo el libro de Sergio Millares Cantero titulado “Fernando Sagaseta: la vida de un luchador irremediable” que me ha prestado un amigo. El libro de Cantero cuenta, entre otras cosas, como se organiza el movimiento “Canarias Libre” a partir de la agitación social que produjo en Canarias a raíz de la ejecución de Juan García “El Corredera”. De especial interés son las relaciones del Partico Comunista de España (PCE) con el movimiento Canarias Libre (CL) y con la Unión del Pueblo Canario (UPC).


Este libro desgraciadamente ya no se encuentra en librerías pero para la gente joven puede suponer un documento importante para entender tres cosas.
Primero, estudiar las consecuencias de supeditar la lucha por la independencia a la lucha de clases y como esto favorece al colonialismo. El colonialismo no afecta a una clase social, afecta a todas. Estos comunistas internacionalistas, generalmente abogados laboralistas burgueses que han hecho del sindicato su forma de vida y que no renuncian a su visa de oro por la clase obrera, al anteponer la lucha de clases a la lucha por la independenciale han hecho un tremendo y sucio trabajo a la metrópoli ya que ha impedido formar un frente unido amplio e “interclasista”.
Segundo, otra de las consecuencias de anteponer la lucha de clases a la independencia de Canarias por parte de los internacionalistas es que están más preocupados en arreglar el mundo que en arreglar Canarias. La historia del independentismo de izquierdas marxista en Canarias esta llena de ejemplos de como siempre se ha supeditado la lucha por la independencia de Canarias a otros intereses u otras prioridades; el derrocamiento de franco, la lucha de clases mundial, la política antiamericana en la guerra fría, el conflicto del Sahara o lo que fuera,…

Fernando Sagaseta y Pablo Castellano en un acto anti-OTAN

Psicológicamente es una forma de reducir ansiedad, ante la incapacidad de apuntar al verdadero enemigo, tal y como demuestran diversos estudios sobre el síndrome del colonizado. entender las consecuencias de anteponer los problemas internacionales a los canarios.El resultado ha sido que ni se han resuelto los problemas de Canarias ni tampoco se han resuelto los “problemas” internacionales, (que Canarias por si sola no tiene capacidad de arreglar), eso si, ha permitido liberar tensiones, lo que ha favorecido al colonialismo.
Por ultimo, demuestra de forma clara que los servicios secretos actúan, y actúan eficientemente para aprovechar y fomentar las contradicciones y las divisiones ideológicas y personales internas, dinamitando desde dentro los movimientos sociales y el movimiento asociativo. Para alguien de más de 50 años que ha vivido activamente la transición y el periodo anterior esto es una obviedad que se cae por su propio peso, pero para los que no vivieron esa época quizás sea un “descubrimiento”.

“En Las Palmas se celebra una reunión en la que acuden Fernando (Sagaseta), Isidro Miranda, German (German Pirez del Partido Comunista) y un tal Sosa, que es un tinerfeño exiliado en el Africa Francesa; este ultimo acude a la reunión en representación del Comité Central del PCE. En ella queda clara la independencia del PCE de Canarias Libre (…) los miembros de CL experimentan un giro muy importante a sus planteamientos; reconocen que solo la lucha unida de los pueblos de España podrá derribar la dictadura; también que solo un régimen democrático puede conseguir el ejercicio de la libre autodeterminación (….) Sin embargo desde las altas instancias del PCE no están dispuestos a tolerar a Canarias Libre. Un nuevo delegado del Comité Central, el camarada Marcos (Antonio Palomares), comunica a los dirigentes comunistas de Canarias que el PCE ha considerado que CL es un movimiento chauvinista al servicio de la burguesía con el que hay que romper todo compromiso, tratando de ganar para el PCE a todos los elementos positivos de tal movimiento.”




Mas adelante el libro indica que el PCE hacia parte de la propaganda de CL y que Tony Gallardo (PCE) criticaba a Germán Pirez que “no canalizo la rebeldía en el sentido normal de los comunistas de acercarlo a las bases del Partido, de acercarlo al movimiento obrero, sino que en Germán primo mas su afán desesperado por evitar – y era el afán de todos los veteranos del país- que los jóvenes se lanzaran a la lucha imprudentemente y los arrastraran a ellos.”
“Carlos Suarez subraya que Germán Pirez (PCE) ayudo muchísimo a la nueva organización (CL) , pero desde el punto de vista nacionalista perjudico perjudico porque Canarias Libre pudo ser perfectamente el inicio de una toma de conciencia nacional, pero en la medida de que el peso hegemónico lo llevaba Germán Pirez, la gran fuerza agitativa la llevaba Armando León, que el Partido Comunista puso a disposición de Canarias Libre, fomentaba efectivamente aquello como elemento agitativo pero lo controlaba porque la unidad de la patria es la unidad de la patria, el centralismo es el centralismo y todas esas historias.
Mas tarde cuando Fernando Sagaseta y otros dirigentes son detenidos y enviados a las prisiones de Burgos y de Caceres. El Partido Comunista decidió que había que disolver Canarias Libre y meterla toda dentro del Partido. Esta fue una decisión que Germán rechazaba pero que tuvo que aceptarla por disciplina.





En 1965 la Iglesia hacia una propuesta a los comunistas de que si abandonaban las posiciones de huelga general y de ruptura la Iglesia apoyaría un movimiento de transición. Carrillo considero que no era correcto y que no ofrecía garantías. Lo que ofrecía era (…) que el Partido Comunista aceptara no jugar el papel de encabezamiento de esa transición y esa transición se hiciera de la mano de la burguesía y de la Iglesia el resultado de la intransigencia comunista; 10 años mas de dictadura.
A la salida de la cárcel todos los de CL eran del Partido Comunista, lo que significa que se integran a diferentes células y se someten a la férrea y asfixiante disciplina del Partido. Algunos piensan que el Partido Comunista tenia toda una estrategia para dividir a los que éramos de Canarias Libre.

Armando todavía estaba preso cuando desde el Comité Central del PCE se llama al orden a los miembros de la célula de Arenales (…) Incluso el propio Vidal llega a decir a la familia de Armando que lo abandonen si cuando salga de la cárcel continua con el asunto de Canarias Libre

Creo que no lo hicimos porque ya vinimos con una idea mas firme de que los problemas eran de tipo mundial, con una visión de que los problemas de la humanidad eran colectivos y que o se resolvían todos o se iba todo al carajo. En la cárcel nos convencimos que la vía nacionalista era equivocada.
Se intento resolver el mundo y se olvidaron de resolver Canarias y lo que se ha ido al carajo es la Unión Soviética y todos los paraísos del proletariado. Puede que haya problemas globales, pero Canarias tiene además los problemas derivados de su realidad colonial.

Antonio Cabral había estado en el Partido Comunista de Jose Carlos Mauricio pero, cuando se entero de la traición de Jose Carlos, al pactar con Lorenzo Olarte para cargarse la UPC, se salió del partido y entro en UPC.
Los párrafos anteriores ilustran la subordinación al Partido Comunista de España y los resultados de anteponer la lucha de clases a un movimiento pro independencia interclasista. La acción de los servicios de inteligencia se pone de manifiesto en los siguientes párrafos:
Pueblo Canario Unido fue la brecha hacia la autodeterminación como decía el slogan. En la medida que, efectivamente, empezó a ser una de las brechas o la brecha el enemigo se metió por dentro de mala forma, aprovecho las posibles contradicciones que podía haber en el PCC para dinamitar PCU. Fue un planteamiento muy ingenuo el del PCC, como se demostraría luego. El enemigo interviene, no es casualidad que a Cubillo le peguen las puñaladas tal día como hoy y que en esos meses se desata una campaña de desprestigio personal a niveles interiores del PCU. Y en cierta medida Fernando (Sagaseta) participo de esa campaña.
Cuando el enfrentamiento en el PCC esta clarísimo que es Gonzalo Angulo contra Ana Doreste y Carlos Suarez; Fernando opta por Gonzalo Angulo porque, por lo menos, era comunista. Para el yo (Carlos Suarez- el latigo negro) había dejado de ser comunista. Por otra parte, para los independentistas radicales como los Agustín Ferreras, los Ernesto Lujan y Sergio Ibrahim, yo era comunista, había dejado de ser nacionalista. Fue muy gracioso, ahora me cuentan porque reaccionaron contra mi. Unos porque tenia un chalet que me había comprado en Tafira, otros porque había dejado de ser comunista, otros porque me había quedado con no se que dinero.
A cada uno se le fue contando el argumento que quería escuchar. Y eso fue totalmente predeterminado (por los servicios secretos), no solamente contra Carlos Suarez, sino contra todo el movimiento nacionalista que se estaba montando con lo de Cubillo, el acuerdo pesquero con Marruecos y el éxito electoral del PCU.
Existía toda una estrategia contra la UPC. El enemigo tiene elementos para detectar la marcha social de una comunidad (….) La simpatía (del pueblo) hacia la UPC era evidente (…)
Visto lo visto, ingenuidades las minimas.